POR EL CULO TE LA ......

 




Mi cuñado con poco más de cincuenta años, se encontraba sentado en el sofá, mientras el cansancio y los achaques de la vida le recordaban que el tiempo no perdona. Un leve dolor en la espalda y la tensión alta eran sus compañeros constantes en su día a día.

Hoy, además de la incomodidad física, había surgido un nuevo tema en su mente: su hijo mayor, Álvaro, había cumplido 18 años. La idea de que su pequeño ya era un adulto lo llenaba de una mezcla de orgullo y nostalgia. Pero también lo hacía sentir vulnerable, consciente de que cada año los cambios en su cuerpo se volvían más evidentes.

El WhastApp de su móvil sonó, rompiendo su trance. Una notificación llegó en forma de imagen, y  se armó de valor para acercar su teléfono a los ojos. Sin embargo, la visión no era la misma que recordaba; se obligó a entrecerrar los ojos para poder distinguir las letras que acompañaban la imagen.  Ni con sus gafas lograba verlo. 

Su hijo rápidamente apareció, dispuesto a ayudar. Le dijo padre ya se lo leo yo. 

—POR EL CULO TE LA HINCO —leyó Álvaro, con un tono burlón que encendió una chispa de confusión en el padre.

Algo llamó su atención, en lugar de llamarlo “Papá”, había optado por el término “Padre”. Ese simple cambio en el lenguaje, fugaz pero significativo, activó algo en su interior. Un torrente de emociones lo invadió. ¿Acaso ya no era más su Papá, el que siempre estaba allí, el que lo abrazaba y le contaba historias antes de dormir?

Mi cuñado,  no pudo contener y soltó por su boca:

—¡Álvaro!. ¡a mí no me llames padre!. Gilipollas

Su hijo y toda la familia comenzamos a reírnos.

—¿Y cómo quiere que le llame, entonces? —

—Pues "Papá", claro. Eso no cambia con la edad.

Todos  estallamos en risas, le salió la vena cuñado teenager.

Raquel 💛